miércoles, 7 de octubre de 2009

ENSAYO


ESCRIBIR: UNA PEREGRINACION EXISTENCIAL


Qué es escribir sino descifrarnos a nosotros mismos, entendiendo este ejercicio como el compromiso que asumimos en estricta demasía con nuestra propia intimidad. Y qué significa esto sino saber que cuando hacemos poesía, cuando inclinamos unos cuántos versos de aquí: su propio escondite, nuestro propio ser, y de allá: el empoderamiento de nuestra propia subjetividad trasmitida a través de un trozo de papel: no hacemos, sino despojarnos de lo superficial, de lo inútil, de lo vano, y porqué no, de lo frívolo.
Malraux decía en las Voces del silencio, que "el testimonio esencial de la libertad humana es la obra de arte". Así la poesía viene ser aquel misterio a plena luz, aquella libertad que no soporta las reglas, es la presencia de las palabras, el arte de las cosas calladas, es ese fantasma de eternidad que flota en medio de la aparente trivialidad de los días, es esta adivinación de lo espiritual en el mundo de la materia.
*
Cuando Hubert Lanssier, escribió, que con la poesía podemos penetrar en lo opaco de la realidad, lo visible, nos enseñó que su entendimiento jamás iba a ser posible a través de lo racional objetivo o de cualqueir análisis que se le parezca, porque si es que de algo estamos completamente seguros, es que ella escapa a la razón discursiva. Ésta no puede ni podrá jamás dar cuenta de la operación poética, por un simple motivo: la operación poética revela una razón superior, la más elevada, aquella que siente que es incapaz de agotar la realidad reducida a su visibilidad o a su opacidad y que sin embargo, revela, como eco, esta dimensión que tiene de inefable e indecible por medio del compás y de la cadencia; es decir, por la operación más rigurosa del espíritu: coincidencia del misterio con la ley del lenguaje. Es un puro espíritu que abre sus alas bajo la corteza de la piedra, como decía el poeta esencial: Gerad de Nerval.
Asi como el encierro incita la fuga, la privación de todo -el espacio de intimidad permitido con uno mismo- lleva al descubrimiento de lo esencial. Así, del fondo del océano negro con toda seguridad emergerán estrellas desconocidas.

Y si es necesario este espacio de intimidad en que el nos empoderamos de nuestra propia subjetividad, entonces por inferencia, es este camino, la peregrinación existencial que nos lleva a escribir poesía: esta necesidad del ser en todos sus aspectos.

Sartre en la elaboración de su discurso filosófico sobre el existencialismo dejó una gran eseñanza: "el existencialismo es todo lo contrario a la filosofía del quietismo", y escribir no es estar quieto; sino se constituye en la definición del ser humano por la acción, por la decisión de interpelarse así mismo y de darse la libertad de conocer su verdadera naturaleza humana. Una naturaleza que a muchos poetas ha desgarrado; sin embargo, es sólo la libertad la que posibilita la realización del ser humano. No es correcto resignaros a vivir, a vivir en vano. Escribiendo, decía Gide: "...vamos comprendiendo que somos irremplazables" por eso no basta acostarse y dormir... es necesario orientar nuestra existencia ajena al nihilismo que sólo nos contamina.

Simone de Beauvoir en Memorias de una joven informal deseó una intimidad consigo misma, una intimidad con el mundo y por eso cantó el mundo en una obra y tanto así fue, que cuando leí parte de su historia cantada confirmé una vez más lo que conocía y así me supe explicar que escribir es arrancarnos de la inmanencia, es afirmar nuestra propia singularidad, es el descubrimiento del ser, de la búsqueda, del conocimiento interno del ser real y por lo tanto nos enriquece, nos permite intimar con los objetos, con lo concreto para construir una sola realidad: nuestra existencia.

© Giuliana Llamoja H.

9 comentarios:

Giorgio dijo...

Demasiados referentes para explicar lo inexplicable, el hecho de escribir como un acto del espíritu.

Anónimo dijo...

resulta necesario recurrir a los referentes, cuando, justamente se trata de explicar de inexplicable.

Anónimo dijo...

...me pone muy contento que esto que has estado viviendo como durmiendo, haya despertado pronto y poco a poco abras los ojos a la vida, al sol, a la noche con la tranquilidad del alma, que hay mucha gente que sin conocerte cree en tí, que sin conocerte sabe de tu alma buena y de lo mucho que tienes por brindar por el enorme talento que tienes al escribir. Saludos para tí Giuli si me permites el tutearte y sigue adelante, no pierdas nunca la sensibilidad para escribir, no pierdas nunca en la vida, no.

Daniel Gonzales.

Anónimo dijo...

hola
"amiga, un placer conocerte y compartirte algunos versos desde aqui!un abrazo!!"

Anónimo dijo...

un gusto giuliana,me gusta mucho tu saviduria sobre la poesia la manera como hacer cantar las palabras cobrando un aspecto de un mundo paralelo a la propia realidad y existencia,genialidad tipica de los artistas que envellece o deforma la misma razon en esta galaxia del verbo---afectuosamente--Tobias

jesamali dijo...

estoy de acuerdo en que cuando escribimos caemos en una subjetividad plena donde liberamos la realidad de nuestros pensamientos y sentimientos y los enlazamos a un conjunto de condiciones que solo nuestra alma puede definir pero no es solo eso el escribir es un espacio para entender y tratar de corregir y de hacer corregir los errores de la humanidad como la opresion la injusticia creo q los poetas deberiamos de prestar atencion tambien a ello y sobre todo a aquellos a los q la soledad a corrompido

Anónimo dijo...

Me gusta lo que escribes me gustaria que leas mis trabajos en blogger mi blog es "lo que digo del alma"

elias moreno

Anónimo dijo...

Al árbol le hacía falta destellos o perfección de piedra,
Al relámpago uno lo encontraba preparando el pan del solitario,
El espíritu rompía con sus círculos blasfemos y sus halos miserables,
Pero naturalmente al tiempo se podía llegar
Levantado una fría torre largamente acariciada por la arena, por la sangre
Desplomada en aguas destruidas,
En corriente que bebieron de mi boca
Los instantes y las pausas.
Pero no sienta usted la menor inquietud:
No rechace los ríos que crecen de buena voluntad,
Yo cargo con mi estética, mi rostro
Como el tigre con sus rayas,
Comparto con la misma águila saciada la copa del dolor.
He rodeado con mi edad, con mi silencio
Estrellas revestidas de presencias otoñales,
He amarrado mi nacimiento a cualquier árbol
A fin de poseerte con mis ojos, oh espejo devorable del azar,
Pero escuchad: usted ¿Me entiende? Entonces,
¿Qué justa mano equilibró los misterios de mi vida
Para verlos brillar fatales como los ojos de un poseso?
Conoce usted, ya que cada hueso mío es un árbol
Cultivado por los muertos,
Conoce también, oh viviente, oh voluntad,
El rumbo de la sangre en el amor,
El espejo que nos deja un olor a otro. Luego,
Ah presagios de mi alma: locura o existencia, voraces nieblas de la vida,
El tiempo me guiará a mi piedra, donde enterrado está mi cuerpo a fondo como una ciudad a su roca,
Como un jardín pensativo en su raíz circular,
Sombras que caen en su único escenario: mi vida.

LilaT dijo...

Asi es la poesía, tan libre!

Un abrazo Giuliana, me parece increíble esa facilidad para escribir..
=) Exitos.

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